Antes de borrar: guarda lo que es tuyo
Lo primero, y lo más importante: descarga tus datos. Instagram te da todas tus fotos, vídeos y mensajes en un archivo .zip.
- Abre la app → tu perfil → Configuración.
- Entra en Centro de cuentas → Tu información y permisos → Descargar tu información.
- Pide el archivo completo (puede tardar unas horas en llegar al email).
Hazlo aunque no vayas a borrar todavía. Tener tus cosas a salvo te quita la presión de seguir pegado a la app.
Decide: ¿desactivar o borrar?
- Desactivar es reversible: el perfil desaparece de la vista pero todo queda guardado por si vuelves.
- Borrar es definitivo: 30 días después, los datos se eliminan.
Si no estás seguro, desactiva primero. Mucha gente nota a las dos semanas que no le hace falta volver.
Avisa con calma, sin manifiesto
No hace falta una despedida épica. Una historia corta diciendo dónde encontrarte (correo, web, Bluesky, HONESTGRAM) es suficiente. La gente que te quiere te seguirá.
El día después: ¿y ahora qué?
El primer fin de semana sin Instagram es raro. La mano sigue buscando el icono. Es parte del proceso.
Lo que casi nadie cuenta es que echas de menos compartir, no Instagram. Por eso muchas personas se mueven a:
- Bluesky para texto y conversación.
- HONESTGRAM para las fotos — sin filtros que cambien la cara, sin métricas públicas, con publicaciones de 24 horas. Es lo más cercano a "Instagram pero amable" que vas a encontrar.
Tu primer Momento aquí
Cuando llegues a HONESTGRAM no tienes que demostrar nada. Sube algo que hayas vivido hoy: el café, el paseo, el dibujo en servilleta, la frase que te ha hecho gracia. Aquí compartir lo real es la norma, no la excepción.